viernes, 12 de agosto de 2016

Cartas que quise enviar pero no pude

Cuando te marchaste grité tu nombre mil veces, 
 
aunque no atendiste al llamado sé que me oías.
No sabia a donde irías, 

solo tenia claro que ya no regresarías. 
Me he quedado con palabras que nunca te dije, 
ahora suspirando intento que lleguen hacia ti, 
y busco las respuestas en cada brisa que me llega al rostro. 
A veces son como una bofetada que me enderezan el día
otras una suave caricia que me refresca el alma. 
Los meses pasan y ya no le temo a la distancia, 
porque sé que sigues estando conmigo.

Me acostaba cada noche con la ilusión de encontrarte en mis sueños, 
despertaba nuevamente con las manos vacías, disculpa que todavía me he quedado con la idea que a la hora que te buscara siempre te encontraría. 
Pero cuando menos lo pienso ahí te tengo vida mía, abrazándome tan fuerte y abrigándome la vida. 
Y es que cuando te fuiste creí que nunca más te vería, 
pero el cielo no ha sido egoísta y aún me brinda tu compañía.
-DM.

No hay comentarios:

Publicar un comentario