sábado, 13 de agosto de 2016

Sin miedo


Te han apagado la luz
 ¿También dejarás que te apaguen los sueños?
Te han robado lo que con esfuerzo haz conseguido
¿Dejarás que te roben la esperanza?
Te han amordazado y obligado a callar lo que piensas
¿Permitirás que te silencien para siempre?
Te han encadenado los brazos con ideología barata e insensata
¿Seguirás permitiendo esa atadura?
Te han privado la dicha de salir a la calle
¿Por cuánto tiempo más el miedo será tu compañía?
Te han limitado las posibilidades de pensar en un futuro
¿De verdad ya no crees en el mañana?
Hermano ¿Qué han hecho contigo?
Ahora nos vemos como enemigos
y traicionamos a aquel que un dia llamamos amigo.
Te han cambiado hasta la manera de actuar,
porque el niño que fuiste ayer no sabia que era hurtar.
La confianza y tolerancia ya no existe en la ciudad,
todos andan como buitres queriendo devorar a los demás.
Pero te digo ¡No desistas! por favor ¡No cedas más!
Tú eres importante, no te dejes derrumbar.
Que la indiferencia no pueda más que la verdad,
que aún queda gente buena con el deseo de levantar,
a este país que a pedacitos nos han querido arrebatar.
No lo niego, es difícil y sé que nos va a costar,
pero si no lo hacemos nosotros
¿A quién más vamos a esperar?
-DM.

viernes, 12 de agosto de 2016

Amo los días en los que con suerte consigo un puesto vacío en el colectivo, me siento y me dispongo a adentrarme en mi mundo, algunos le llaman libros, pero yo prefiero llamarle escape. Ese mágico lugar que impide que la rutina me devore por completo y de vez en cuando me pellizca para recordarme que estoy viva y siento.
-DM.

Cartas que quise enviar pero no pude

Cuando te marchaste grité tu nombre mil veces, 
 
aunque no atendiste al llamado sé que me oías.
No sabia a donde irías, 

solo tenia claro que ya no regresarías. 
Me he quedado con palabras que nunca te dije, 
ahora suspirando intento que lleguen hacia ti, 
y busco las respuestas en cada brisa que me llega al rostro. 
A veces son como una bofetada que me enderezan el día
otras una suave caricia que me refresca el alma. 
Los meses pasan y ya no le temo a la distancia, 
porque sé que sigues estando conmigo.

Me acostaba cada noche con la ilusión de encontrarte en mis sueños, 
despertaba nuevamente con las manos vacías, disculpa que todavía me he quedado con la idea que a la hora que te buscara siempre te encontraría. 
Pero cuando menos lo pienso ahí te tengo vida mía, abrazándome tan fuerte y abrigándome la vida. 
Y es que cuando te fuiste creí que nunca más te vería, 
pero el cielo no ha sido egoísta y aún me brinda tu compañía.
-DM.