La vida da tantas vueltas que la mayoría quedamos mareados y desorientados sin saber que camino elegir y comenzamos a probar cada ruta con la esperanza de que en alguna termine nuestra búsqueda.
Vaya que ningún camino es fácil, se encuentra uno cada piedra y muchas veces en vez de saltarla preferimos parar y esperar que otros nos de una aventada, pero no todo mundo está para ayudar a los demás, la mayoría te podría ver tirado en pleno suelo y en vez de echarte una manito te pasaría por encima, por eso yo soy de las personas que así sea punta de tropezones va llegar sola a la meta, bien sea por independencia o falta de confianza, no lo sé, simplemente no me siento cómoda esperando que alguien me ayude a cumplir mis sueños, si los sueños son del soñador es el quien debe luchar
para que se hagan posible. Hay quienes hoy te dan un vaso de agua y mañana te estan cobrando un galón, y es triste ver como el interés es quien ahora mueve al mundo; me gustan las personas que hacen las cosas porque les nace de corazón y no porque esperan algún tipo de beneficio.
Y ¿Que me dicen de esas caras que vemos en las buenas, pero en las malas no nos acompaña ni su sombra? Cuando estamos en la cima todos quieren mirar desde arriba con nosotros, pero cuando estamos abajo ni siquiera por decencia inclinarían la cabeza para mirarnos. Encontrar una persona "incondicional" en estos tiempos esta tan difícil como encontrar un producto de la cesta básica en este país; quizá por eso tengo pocos amigos, pero no me quejo, esos valen por mil. El punto está en que no quiero que alaben mis triunfos si en mis derrotas me van a dar la espalda, no necesito alguien que adsorba mi éxito si en mi tristeza no es capaz de inyectarle un poco de felicidad a mi vida.
-DM-
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