A veces ansío escribirte, pero nunca encuentro las palabras adecuadas, las necesarias para poder expresarte lo que siento, quizá porque aun no termino de comprender qué es esto que estoy sintiendo.
Y caigo en este agujero que lleva por nombre las cosas que no te he dicho, y que probablemente nunca te diré.
Vivo huyendole a estas ganas de querer buscarte siempre, al inquebrantable deseo de tenerte aquí conmigo, un segundo, unos minutos, una vida.
Sigo siendo la desconocida que aun ni se anima a cruzarte palabra alguna, pero que te piensa.
Sí, justo en este momento estoy pensando en ti.
No te sorprendas, de amores platónicos esta lleno el mundo, de gente que espera toda su vida para dar el primer paso y nunca pasa.
Nos llenamos de pensamientos que el miedo nos impide materializar.
Casi nunca somos valientes para lo que sí amerita que lo seamos.
Y nos quedamos imaginando el sabor de algo que no nos atrevemos a probar.
Mientras tu ocupas mi mente, yo anhelando por ocupar tu vida.
Ojalá que el miedo se me pase tan rápido como pasan los segundos en los que puedo observarte.
Te estoy pensando, creo que ya lo mencioné, no importa, sé que esto tampoco lo leerás.
-DM.
No hay comentarios:
Publicar un comentario