jueves, 31 de diciembre de 2015

Ultimo dia del año, los recuerdos se agruman en mi mente, intento no llorar, tú no estas, te has ido sin retorno, te necesito, aún te necesito. Después que perdí a la persona más importante de mi vida, tú, ya no tengo miedo de perder personas. Quise detenerte pero no pude, ya era tiempo que tú te fueras, no sabes cuanto lo lamento. Y hoy más que otros días no sé que hacer sin ti, no sé como se sigue siendo feliz sin tu presencia, te extraño, ¡Maldita sea! No sabes cuanto. Sé que tú ahora estas en un lugar mejor, pero ¿Y yo? dime ¿Que hago yo aquí? ¿Como continúo? 
dímelo por favor.

-DM.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Búsqueda.

Perdida, sin rumbo alguno, 
buscando el lugar donde te encuentres, 
necesito calma, tú eres mi refugio. 
Puedo navegar mil mares, 
no le temo a la marea.
Voy en tu búsqueda, 
se acorta la distancia, 
te siento cada vez más cerca.
 Se aproxima nuestro encuentro, 
la euforia recorre mi cuerpo, 
eres mi éxtasis. 
Ahí te tengo vida mía, 
te abrazo fuerte,
mis partes estan unidas de nuevo, 
te necesitaba, 
me tomo fuerte de tu mano, 
no me sueltes corazón. 
Desperté.
 -DM.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Mi ultima carta.

Esta noche transito por última vez tu calle,
en la que yacen tus recuerdos agonizantes.
Me marcho y me llevo mi parte,
mis canciones, mis cartas, mis desvelos.
Fueron tantas las veces que tapé sus grietas con suspiros de amor,
amor no correspondido, inocente y frágil.
Quien comenzaba a desmoronarse era yo,
mi alma se caía en pedazos y tú no ibas a refugiarle.
Entre excusas de esa rutina, desaparecías...
Aquí aún aguardaban mis ganas,
la inquietud me arrancaban el aliento.
Los arañazos de las dudas y la inseguridad cada tanto se volvían más profundos.
El amor dejó de ser prioridad y huir siempre era tu única opción.
Entre insomnios, lagrimas y cigarrillos comprendí que ya era hora que yo también partiera.
Desconcertada, sin conocer sendero alguno que recorrer, me voy,
porque quiero, porque puedo y porque ya no existe nada que me ate a aquí, nada que me ate a ti.
He aquí las ultimas lineas que te escribo, el ultimo instante en que te pienso.
Mi ultima carta.
Adiós.
-DM.

martes, 22 de diciembre de 2015

Imaginándote.

A veces ansío escribirte, pero nunca encuentro las palabras adecuadas, las necesarias para poder expresarte lo que siento, quizá porque aun no termino de comprender qué es esto que estoy sintiendo.
Y caigo en este agujero que lleva por nombre las cosas que no te he dicho, y que probablemente nunca te diré.
Vivo huyendole a estas ganas de querer buscarte siempre, al inquebrantable deseo de tenerte aquí conmigo, un segundo, unos minutos, una vida.
Sigo siendo la desconocida que aun ni se anima a cruzarte palabra alguna, pero que te piensa.
Sí, justo en este momento estoy pensando en ti.
No te sorprendas, de amores platónicos esta lleno el mundo, de gente que espera toda su vida para dar el primer paso y nunca pasa.
Nos llenamos de pensamientos que el miedo nos impide materializar.
Casi nunca somos valientes para lo que sí amerita que lo seamos.
Y nos quedamos imaginando el sabor de algo que no nos atrevemos a probar.
Mientras tu ocupas mi mente, yo anhelando por ocupar tu vida.
Ojalá que el miedo se me pase tan rápido como pasan los segundos en los que puedo observarte.
Te estoy pensando, creo que ya lo mencioné, no importa, sé que esto tampoco lo leerás.
-DM.