domingo, 13 de septiembre de 2015

Le veía con esa sonrisa radiante en su rostro y yo no podía evitar sentirme triste.
Amaba verle sonreír, pero dolía saber que jamás representaría un motivo para que lo hiciera.
No podía culparle, nadie pide ser amado a tal intensidad, tampoco puedo culparme, yo mucho menos lo pedí, todo pasa por una razón y esto no es la excepción,aunque aún desconozca el motivo.
Pero lo único que sé  y de lo que estoy segura es que le quiero. No le necesito, pero si me encantaría tenerle. -DM.


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