viernes, 13 de marzo de 2015

Desperdiciamos gran parte de nuestro camino en la búsqueda de “algo que nos haga felices”  tenemos la creencia errónea que dicha felicidad nos la va a proporcionar alguien o algo más. Adquirir un bien material o inclusive contar con la compañía de otra persona, nos produce satisfacción y nos pude generar un sinfín de emociones, pero personalmente considero que la felicidad plena no es algo terrenal, únicamente se encuentra en Dios y a lo largo de nuestra vida solo gozamos de pequeños  momentos felices, me baso en esta teoría colocando de ejemplo, que podemos estar en un momento muy dichoso y feliz pero bastan pocos segundos para que nos llegue una mala noticia e instantáneamente dicha felicidad se desplome. Es por ello que solo vivimos pequeños momentos felices, por eso no debemos desperdiciar ni un minuto más, comenzar a vivir la vida y no dejar que ella nos viva a nosotros, no sentarse a esperar que las cosas sucedan sino hacer que sucedan, primordialmente debemos sentirnos bien y a gusto con nosotros mismos, puesto que cada quien es su única compañía segura, te tienes a ti mismo y eso es suficiente.
-DM.