Desperdiciamos gran parte de nuestro camino en la búsqueda
de “algo que nos haga felices” tenemos
la creencia errónea que dicha felicidad nos la va a proporcionar alguien o algo
más. Adquirir un bien material o inclusive contar con la compañía de otra
persona, nos produce satisfacción y nos pude generar un sinfín de emociones,
pero personalmente considero que la felicidad plena no es algo terrenal, únicamente
se encuentra en Dios y a lo largo de nuestra vida solo gozamos de pequeños momentos felices, me baso en esta teoría colocando
de ejemplo, que podemos estar en un momento muy dichoso y feliz pero bastan
pocos segundos para que nos llegue una mala noticia e instantáneamente dicha
felicidad se desplome. Es por ello que solo vivimos pequeños momentos felices,
por eso no debemos desperdiciar ni un minuto más, comenzar a vivir la vida y no
dejar que ella nos viva a nosotros, no sentarse a esperar que las cosas sucedan
sino hacer que sucedan, primordialmente debemos sentirnos bien y a gusto con
nosotros mismos, puesto que cada quien es su única compañía segura, te tienes a
ti mismo y eso es suficiente.
-DM.
-DM.