
Tuve la dicha de poder vivir una de las mejores experiencias en mi vida, junto a mis compañeros de clases visitamos una casa abrigo y pudimos compartir con los niños que se alojaban allí, no se el punto de vista de los demás ni como influyo dicha visita en ellos pero lo que si se es como esto me ayudo a reflexionar a mi, al ver a aquellos pequeños con esa sonrisa tan sincera impregnada en sus rostros a pesar de la situación por la cual están pasando da mucho que pensar; nosotros, en especial los adolescentes nos quejamos por cosas tan estúpidas e irrelevantes, tenemos prácticamente todo y nos damos mala vida porque no tenemos algo que esta de moda, porque nuestros padres nos regañan por no cumplir con algún deber o porque sencillamente consideramos que no tenemos todo lo que merecemos, cosa que resulta severamente egoísta de nuestra parte, porque fuera de nuestra "burbuja social" existen personas que la están pasando mal y que lastimosamente no tienen todo lo que quieren pero cuidan y valoran lo poco que tienen, mientras que la mayoría lo que hacen es quejarse.
Estos pequeños algunos son huérfanos pero la mayoría se encontraba ahí porque no recibían el trato adecuado en sus hogares y ese es otro punto a tratar muy importante, ¿Quien les dijo a los "padres" que podían hacer con sus hijos lo que les venga en gana? se entiende que son sus padres y tienen derecho sobre ellos, dentro de esos derecho están educarlos, alimentarlos, protegerlos, brindarles AMOR, inculcarles valores, entre muchos otros, pero ¿Maltratarlos? eso es lo mas inhumano que puede existir, un ser humano que abuse de otro sencillamente no merece la vida, es que ni siquiera se les puede llamar padres porque no merecen llevar tan valiosa denominación, si no se sienten en las condiciones de tener un hijo no lo tenga, OJO con esto no me refiero a que recurran al aborto que vendría siendo la misma cosa, sino que se cuiden y eviten un embarazo no deseado y si ya no se pudo evitar denlo en adopción porque hay miles de parejas que no tienen la oportunidad de concebir y darían su vida por formar una familia.
Un niño es como una semilla, nunca sabes que ser maravilloso se esta formando allí, la semilla la debes regar con agua y así se ira formando un árbol el cual debes cuidar para que genere frutos, en el caso de el niño también lo vas regando pero de educación, principios, valores, para que en el día de mañana sea una persona de bien y también genere frutos procreando nuevos hijos e inculcándole lo mismo que a el.
-DM-
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